Los 10 inhibidores de la felicidad

En Renacimiento sabemos que existen ciertos traumas humanos que impiden que nos conectemos con nuestro estado natural de felicidad, creando mecanismos de autodefensa para evitar sentir el dolor y la tensión que provocan.

Durante un ciclo de sesiones de Renacimiento se trabajan especialmente estos traumas, conocerlos es esencial para reconocer que debemos sanarlos para así poder vivir cada día más cerca de la auténtica libertad interior.

El trauma de nacimiento

El nacimiento es nuestra primera introducción al mundo y, según como hayamos sido tratados en este primer momento de gran transición en nuestra vida, así viviremos también nuestras experiencias futuras ya que habremos llegado a la conclusión de que para poder vivir (nacer) hay que ser tratados de

determinada manera y, por lo tanto, eso es lo que iremos reproduciendo de manera inconsciente a lo largo de nuestra vida.

La mentira personal.

Es el pensamiento más negativo que tenemos de nosotros mismos o de la vida. Normalmente se forma en el mismo momento del nacimiento, aunque también podemos haberlo creado durante nuestra gestación, concepción o incluso traerlo de vidas pasadas.

La desaprobación parental.

Hace referencia al momento en el que empezamos a ser desaprobados por los padres. En ese momento aprendemos que el Amor es condicional y que ya no nos aman simplemente por ser, sino que nos aman en función de qué hacemos, cómo lo hacemos, qué decimos, cómo nos comportamos… Con lo que inconscientemente renunciamos a nuestra verdadera esenia y nos formamos una nueva personalidad para así poder ser aceptados por nuestros padres o cualquier otra figura de autoridad en nuestras vidas.

El trauma de la escuela.

¿Cuántas veces hemos tenido profesores castradores? Todas aquellas escuelas en la que no se nos permite ser nosotros mismos y desarrollar las capacidades y actividades que nos hacen ser únicos y especiales, sino que en lugar de eso se nos “obliga” a encajar en un molde educacional autoimpuesto, donde solo existe la competitividad, en cambio de fomentar el compañerismo y la disolución de falsas y viejas creencias.

El trauma de la religión.

La influencia de un Dios castigador sigue estando presente en muchas familias y en muchas culturas. Entendiendo que hay una chispa de Divinidad en cada uno de nosotros, entendemos que somos parte de Dios o Energía. Hay pocas religiones que desarrollan nuestra naturaleza Divina y nos enseñan prácticas mentales que nos permitan conectar con la energía de Dios.

Trauma de vidas pasadas.

Son muchas las personas que durante las sesiones han ido de manera espontánea a vidas pasadas para poder resolver algo que les estaba influyendo en la vida actual. Son muchas las vidas y hay un puente que las conecta, la respiración y la consciencia. También puedes observar la influencia de tu Árbol genealógico para entender la forma de actuar, sentir y vivir en este presente.

Pulsión inconsciente de muerte.

En Rebirthing o Renacimiento hablamos de que las personas tenemos pulsiones de vida y pulsiones de muerte. La pulsión de vida, hace referencia a todo aquello que nos hace vibrar y conectar con nuestra verdadera esencia. En cambio, la pulsión inconsciente de muerte, son todas aquellos pensamientos, acciones o emociones que van en contra de nuestra vitalidad, creatividad y de nuestro verdadero Ser. “fortalezcas tus pulsiones de vida y debilites tus pulsiones de muerte, vivirás con mayor salud y juventud’

La senilidad.

La causa emocional de la senilidad suelen ser carencias emocionales vividas en la infancia. Es por ello que las personas pasamos por este proceso de rejuvenecimiento y senilidad volviendo a ser y a actuar como niños/as

La represión de lo femenino.

Cada uno de nosotros tiene dos polaridades, un lado masculino y otro femenino, independientemente de si somos hombre o mujer. Desde siempre el poder de lo femenino ha sido reprimido a través de la cultura, la religión, la familia y hasta por uno mismo. Tanto en hombres como en mujeres se anula la expresión de lo femenino, en todas sus formas.

El síndrome del salvador del mundo.

Hace referencia a todas aquellas personas que reproduzcan el patrón de salvadores. Sienten la necesidad de “ayudar” suele tener su origen en la infancia. Se construye cuando uno de los padres, hermano, hermana o pariente está en el papel de víctima, e inconscientemente el niño o la niña se hace responsable de su felicidad.

© 2019 Tantra Kaula - Álvaro Pascual 

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